Privacidad
Qué guardamos y cómo borrarlo
Para que un regalo se pueda abrir desde su link, guarda lo mínimo:
- el nombre de quien lo recibe y el de quien lo manda, tal como se escribieron;
- el mensaje;
- el día en que se hizo y la imagen de vista previa del link (lleva los dos nombres y, en una ofrenda con foto, el altar con su retrato);
- en una ofrenda: las tres cosas elegidas para el altar y, si se subió, la foto de la persona recordada;
- si se pagó: el correo con el que se hizo el pago, el día del pago y hasta cuándo se conserva la ofrenda (un año).
- si se grabó o se subió, el mensaje de voz (un audio de hasta 30 segundos).
La foto se recorta y se comprime en tu teléfono antes de enviarse; el archivo original nunca sale de él. La ve quien tenga el link de la ofrenda, y aparece dentro del altar en la vista previa del link (la tarjeta que se ve al compartirlo). Sube solo fotos que la familia esté de acuerdo en compartir.
El mensaje de voz es opcional. Se graba o se elige en tu teléfono y solo se envía al crear el regalo; lo puede escuchar quien tenga el link. No se usa para nada más, no se transcribe ni se analiza, y se borra junto con el regalo. Graba solo tu propia voz o la de quien esté de acuerdo.
Si en una ofrenda dejas una vela, una ofrenda o unas palabras, se guardan el nombre y lo que escribas, y los ve quien abra esa ofrenda. Es opcional, y es lo único que se guarda de quien abre un regalo: no se aceptan fotos de visitantes. Tu navegador recuerda cuántas dejaste, para respetar el tope por persona. Quien puso la ofrenda puede quitar lo que le dejaron, y todo se borra junto con ella.
No hay cuentas ni contraseñas, no pedimos teléfonos y no usamos cookies. No compartimos ni vendemos estos datos: solo se usan para mostrar el regalo.
Pagos. La calaverita es gratis y no pide correo. Publicar una ofrenda se paga con Stripe o con Mercado Pago, que procesan el pago en su página: nosotros no vemos ni guardamos los datos de tu tarjeta; el proveedor nos avisa que se pagó y nos da el correo que escribiste ahí. Lo usamos para mandarte el recibo, tu link de administración y un aviso antes de que venza tu ofrenda, y para nada más. Se borra junto con la ofrenda.
Para saber si esto se usa, llevamos cuentas por regalo: cuántas veces se abrió, cuántas velas se encendieron, qué tanto se recorrió y si de ahí salió un regalo nuevo. Son solo números: no guardamos quién lo abrió, ni desde dónde, ni con qué dispositivo, ni a qué hora.
Del sitio en general llevamos otras cuentas por día: cuántas visitas llegan a la portada, cuántas empiezan a llenar un formulario y cuántas ofrendas se crean, se pagan o se renuevan. Igual: solo números, una vez por visita, sin saber quién.
Para frenar abusos, limitamos cuántos regalos se pueden crear desde una misma red en una hora. Para eso no guardamos tu dirección de red: solo una huella que no se puede revertir, que cambia cada hora y que se borra en cuanto deja de servir.
Cada regalo vive en un link imposible de adivinar y no aparece en buscadores. Quien tenga el link puede verlo, así que compártelo solo con quien quieras.
Para acceder, corregir o resolver cualquier duda sobre tus datos, escribe a .
Borrar un regalo
Solo quien hizo el regalo puede borrarlo. Al crearlo recibió un link de borrado, distinto del link del regalo; pégalo aquí y el regalo se elimina de inmediato, con su mensaje y sus cuentas, y no se puede recuperar.
Si te mandaron un regalo y quieres que se borre, pídeselo a quien te lo mandó o escríbenos al correo de arriba con el link del regalo. Tener el link del regalo no permite borrarlo.